Puerto de Veracruz y Boca del Río
domingo 26 de julio
Pocos lugares en México se disfrutan tanto como Veracruz. Aquí el día empieza con un buen desayuno en sitios tradicionales como Café del Alba o Café de los Portales, donde el café caliente, los antojitos jarochos y el ambiente del puerto te ponen de inmediato en sintonía con el viaje.
El centro histórico es ideal para caminar. Puedes entrar a la Catedral, recorrer el Mercado de Artesanías y llevarte algo único hecho a mano, o darte un gusto con las famosas Nieves Güero Güero, esas de las que todo mundo habla. Caminar por el malecón es casi un ritual: la brisa del Golfo, el horizonte abierto y la energía del puerto hacen que cualquier paseo se sienta unico.
Después, Boca del Río te recibe con un ritmo más relajado y mucho que ofrecer. Su playa invita a caminar descalzo, sentir la arena, nadar y respirar el mar sin prisas. Para quienes disfrutan descubrir lugares con encanto, el Museo del Pirata y el Museo de la Moneda son visitas que sorprenden y entretienen, perfectas para añadir un toque diferente al día.
Y cuando toca comer, te espera otro de los grandes atractivos de Boca del Río: sus restaurantes, su pescado fresco, sus mariscos y el sabor inconfundible de la cocina jarocha.
Un viaje pensado para vivir el puerto a tu manera: caminar, descubrir, saborear y llevarte la sensación de que Veracruz siempre invita a regresar.